martes, 3 de noviembre de 2009

Un hombro amigo en el que apoyarse para salir adelante (La Opinión de Málaga)

Un hombro amigo en el que apoyarse para salir adelante

Una auxiliar del servicio municipal a domicilio Más Cerca muestra su día a día y las claves de este complejo trabajo

 
María, 92 años, reside sola. Patricia acude los lunes y miércoles alrededor d e las once y diez a casa de María, de 92 años, donde realiza labores de higiene de hogar, de higiene personal y acompañamiento.
María, 92 años, reside sola. Patricia acude los lunes y miércoles alrededor d e las once y diez a casa de María, de 92 años, donde realiza labores de higiene de hogar, de higiene personal y acompañamiento. 
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MATUCHA GARCÍA. MÁLAGA No es nueva en el oficio, al contrario. Patricia Fuentes camina por el barrio saludando a vecinos por doquier. La amabilidad y la simpatía son su tarjeta de presentación. Esta joven auxiliar del servicio de ayuda a domicilio del Ayuntamiento de Málaga se ha prestado gustosamente a mostrar a La Opinión de Málaga cómo es su día a día de trabajo para así conocer la realidad y los pormenores de una profesión vital para sus beneficiarios, como éstos así lo aseguran.
Éstos, los usuarios, tampoco han puesto inconveniente en que este periódico sobrepase la puerta de sus domicilios para inmiscuirse y adentrarse por un día en sus vidas. No hace falta preguntar para saber a ciencia cierta que no es un trabajo que pueda desempeñarse desde la distancia y sin el corazón. Al menos no es la forma de proceder de Patricia. Tal y como se evidencia en las diversas visitas, las personas a las que atiende y ayuda denotan un acentuado afecto para esta joven que ha sabido conquistar sus corazones.

La Jornada. A las 8.00 horas comienza su día a día. Ataviada con el uniforme correspondiente, pantalón blanco y camisa blanca de Más Cerca –empresa municipal que gestiona este cometido–, Patricia se persona en su primer domicilio, un usuario de unos 40 años, separado, que vive con su hijo, que arrastra problemas de absentismo escolar.
"Realizamos diferentes tipos de tareas. Yo miro mi móvil donde me actualizan mi cuadrante y veo la tarea del día", explica. Y es que esta empresa municipal ha incorporado ´Movisad´ que es un nuevo software que permite mantener una comunicación en tiempo real entre la empresa y los trabajadores. Así, las 163 auxiliares reciben su quehacer diario, pueden enviar incidencias por escrito de forma inmediata o llamar a la central ante un caso de urgencia. En el cuadrante aparece el nombre del beneficiario, el tiempo de atención así como las tareas concretas; como aseo de hogar (AH) o aseo personal (AP), por ejemplo. En este primer domicilio la auxiliar realiza diversas tareas del hogar, prepara el desayuno al niño, vigila que se lave los dientes, lo peina, lo arregla y lo lleva al colegio a las nueve.
Tras este cometido diario de lunes a viernes de 8.00 a 9.00 horas Patricia acude todos los martes y jueves de 9.00 a 10.45 horas al número 27 de la calle Virgen del Pilar (distrito de Cruz de Humilladero). Allí reside Josefa, de 75 años, que vive sola y que, aunque recibe los constantes cuidados de su sobrina, necesita apoyo.
Aunque el millar de usuarios de este servicio municipal son principalmente mayores se atienden además enfermos mentales, familias con necesidades especiales, discapacitados, casos en los que existe sobrecarga familiar e incluso hogares monoparentales.

Segunda parada. Son las 9.00 horas. Patricia puntualmente llama a la puerta de Josefa. La baña, le pone el desayuno, van juntas a la compra, hace la cama, limpia y salen a pasear. Josefa no encuentra por su parte palabras para agradecer todo el bien que recibe de Patricia, no ya solamente por su profesionalidad y el trabajo que desempeña, sino por la paciencia, el cariño, el entusiasmo y el buen hacer que demuestra en cada jornada. "Yo estoy muy contenta con Patricia, pero muy contenta. Me llamaron de Más Cerca para decirme que venían del periódico y por un momento pensé que me la iban a quitar y dije: ¡Por Dios, que poco dura lo bueno!", comenta esta mujer.
Tras realizar todas estas labores durante casi dos horas es el turno de continuar con el cuadrante marcado. Una media de cuatro usuarios diarios y una jornada laboral que finaliza a las 15.00 horas, relata Patricia. Otro de los hogares atendidos es el de María que atesora la nada desdeñable cifra de 92 años. También reside sola y hace gala de un sentido del humor envidiable. María nos recibe en su casa situada en la calle Virgen del Pilar número 7 y narra que cumplió los 92 en el pasado mes de mayo.
"Yo por mí me gustaría que Patricia se quedara conmigo por el día, por la noche y todo el tiempo", comenta. En esta casa la auxiliar de ayuda a domicilio también realizada labores de higiene personal y de limpieza del piso. Acude los lunes y miércoles y le prepara la comida. El resto de días almuerza en el hogar de jubilados porque María a veces se olvida de que ha encendido la hornilla.
Esta usuaria lleva además el botón de teleasistencia colgado al cuello en todo momento. "Es que me he caído dos veces y no lo tenía cerca, y ahora no me lo quito nunca, porque me han dicho que lo puedo mojar y todo, que está preparado", explica. "Patricia me hace de todo, me limpia, me arregla los pies, las manos, me friega, me quita el polvo, de todo, me lleva a pasear y también a comprar yogur y fruta", narra.
Las auxiliares realizan además tareas educativas, ya que hay algunas personas a las que hay que incidirles especialmente acerca de la conveniencia de seguir ciertos hábitos higiénicos y alimenticios. También las acompañan al médico, vigilan que no les falten los medicamentos y les insisten en que no olviden la toma de fármacos.
En el caso de Patricia, lleva en Más Cerca desde su creación en 2002 y ejerciendo como auxiliar de ayuda a domicilio unos once años. Prueba clara de ello es que la joven va saludando a numerosos vecinos del barrio cuando camina, muchos de ellos antiguos usuarios que agradecidos detienen su caminar para intercambiar unas palabras con la joven.