Las chinas en el zapato de De la Torre
02.12.09 - 03:04 -
Desde que hace nueve años accedió a la Alcaldía de Málaga tras la marcha de Celia Villalobos al Ministerio de Sanidad, Francisco de la Torre se ha tenido que enfrentar en su gestión a situaciones difíciles. Ahí están los enfrentamientos institucionales con la Junta de Andalucía o el Gobierno central o el 'caso Garabato' -en el que fue acusado por los socialistas de favorecer los intereses de su familia con la recalificación de unos terrenos-.
A ello se unen sus desencuentros con el anterior líder del PP, Joaquín Ramírez, a quien tuvo que incluir en sendas ocasiones como su número dos en las listas y que, por esa fricción tuvo que abandonar la Casona del Parque. En ese escenario se sitúan tres asuntos espinosos con los que De la Torre ha tenido que lidiar. Problemas que surgieron en el seno de su propio equipo de gobierno y todos con un denominador común: se trataba de personas como Bernardo Pinazo, Rosa Agüera y Manuel Marmolejo, que entraron en las listas electorales puestos por la cúpula del partido, es decir, Ramírez. Una terna que por distintos motivos, terminó o abandonando el Ayuntamiento o manteniédose en él sin ninguna responsabilidad en la gestión.
El primer episodio de este calibre ocurrió pocos meses después de las elecciones municipales de 2003. El fichaje estrella de aquella convocatoria electoral, el magistrado Bernardo María Pinazo Osuna dejaba sus responsabilidades como concejal de Medio Ambiente. El motivo oficial aducido en aquel otoño de hace seis años eran las ofertas de trabajo de importantes empresas privadas de ámbito internacional que recibió este juez. La razón real, sin embargo, se encontraba en la fricción que se abrió entre el alcalde y el edil.
Discrepancias
Las diferencias surgieron cuando Pinazo se posicionó junto al presidente provincial del PP, Joaquín Ramírez, en el enfrentamiento que mantuvo éste con De la Torre. Ambos mandatarios populares tuvieron un rifirrafe por el deseo de Ramírez de ocupar un puesto destacado en el equipo de gobierno como primer teniente de alcalde, lo que chocó con las pretensiones del regidor municipal. Pinazo, además, también tuvo sus diferencias con el regidor por la decisión de rescindir el contrato de explotación del servicio de limpieza y recogida de basura. Tras varias semanas en las que De la Torre llegó a ponerle plazo para que dejara el puesto, el magistrado dejó su acta.
El segundo de los casos tuvo el guión de una película de espías. El 'caso Agüera' estalló en mayo de 2005 con la difusión de un informe policial en el que se vertían detalles privados y valoraciones sobre el trabajo de la entonces concejala responsable del distrito Centro, Rosa Agüera.
Un verdadero terremoto político en la Casona del Parque que obligó al equipo de gobierno de Francisco de la Torre a abrir una investigación interna para aclarar lo sucedido, a celebrar un pleno monográfico sobre el tema y a una comparecencia pública del regidor junto a todos sus ediles, algo inusual. Tras varias semanas en las que la confianza del alcalde en la concejala se quebró y donde le dio un ultimátum para que entregara su acta, finalmente le quitó sus responsabilidades de gobierno. Agüera, que llevó el caso a los tribunales, continuó el resto de mandato municipal asistiendo únicamente a los plenos y votando las propuestas del PP.
A estos dos casos se une ahora el de Manuel Marmolejo, un hombre de la entera confianza de Joaquín Ramírez, que fue su valedor para que ocupara un puesto de salida -fue en el lugar 15- en las pasadas elecciones municipales frente a las pretensiones del regidor de que fuera más retrasado. Ahora, centrará su actividad en la labor interna del Partido Popular.